Come in tense. Leave lighter.
El drenaje acompaña el movimiento natural del cuerpo: menos pesadez, más descanso y una sensación de volver a ti.
El drenaje linfático acompaña el movimiento natural del cuerpo. La sensación puede ser simple: menos pesadez, más descanso y un cuerpo que vuelve a fluir sin forzarlo.
Desinflama tu cuerpo
El drenaje linfático utiliza movimientos técnicamente dirigidos y rítmicos que ayudan a estimular el flujo de la linfa, un líquido que transporta proteínas, desechos celulares y exceso de líquido a través del cuerpo. Cuando este flujo mejora, puede disminuir la sensación de pesadez e hinchazón.
Mejora tu circulación
El sistema linfático no tiene una “bomba” como el corazón, por lo que depende del movimiento y la estimulación manual para desplazarse. El masaje ayuda a movilizar líquidos retenidos y apoyar la circulación linfática y venosa.
Apoya tu sistema inmune
El sistema linfático hace parte del sistema inmune y participa en el transporte de células inmunitarias a través del cuerpo. El drenaje ayuda al descanso, la regulación del estrés y una mejor circulación de líquidos, factores que apoyan el funcionamiento normal del cuerpo.
Calma el sistema nervioso
Los movimientos fluidos y repetitivos del drenaje pueden estimular el sistema nervioso parasimpático, encargado de funciones como relajación, digestión y recuperación física. Por eso muchas personas sienten sueño, calma o esa sensación de bajar revoluciones después de la sesión.